lunes, 19 de noviembre de 2012

Es un poco triste

Esto es más para mí que para otra persona.

Es un poco triste, ya sabes, que personas con un buen corazón estén sufriendo tanto, se sientan tan solas. Tan desamparadas ante un mundo de injusticias, y no entiendan por qué, ni siquiera entiendan porque han nacido.

Sé que te duele, pero, tienes que salir adelante. No puedes rendirte. Recuerda tu sueño. Sé que eres fuerte y tienes que sobreponerte a eso. Sé que no te agrada vivir en este mundo tan lleno de dificultades. Pero sé que también hay otro lado, de personas magníficas y sé que cuando puedas, ayudarás a las personas que te necesiten.  Entonces eso es lo suficientemente bueno para resistir.

Y bueno, también tienes la esperanza de que realmente todo lo que se hace se paga,, y que el sufrimiento por el que están atravesando esas personas algún día desaparecerá, y sólo quedarán los buenos momentos, que al final es  todo lo que importa en nuestro pequeño espacio en el tiempo.



sábado, 15 de septiembre de 2012

Un final es un nuevo comienzo

Esta historia estará en el presente, pasado y futuro. Quizá parezca algo desordenada, lo siento. Gracias por leer.

A veces suelo ser muy callada, pero es que cada vez que intenté hablar en casa, siempre me callaban, decían que era muy estúpido o qué iba a hacer a enojar a alguien. Con el tiempo me volví más silenciosa. A pesar de que tenía muchas cosas que decir.
Un día mientras me estaban regañando como usualmente pasa, dije que no había comida, pero me callaron y dijeron que si lo escuchaba mi padre, se enfadaría.
Recuerdo que cuando estaba en primaria, me sentaba a solas viendo como los demás jugaban, quería jugar con ellos, pero ¿cómo se supone que lo haría? ¿cómo es que algo tan natural es algo tan difícil para mí?
¿Qué piensas de esto?

La chica se quedo esperando alguna respuesta, pero una pared no podía responderle. Era medianoche y no había luz en su habitación. Durante los últimos minutos había llorado, ya habían sido dos veces esta semana, cuando se cansaba le comenzaba a hablar a la pared. Se sentía demasiado sola y quería compartir sus sentimientos con alguien. Pero no había una persona a la cual podría ir a llorarle y decirle lo infeliz que se sentía.

Hace cinco años
He estado pensando, hay mucha gente triste, sé que sólo tengo doce, pero quiero saber si puedo curar a un corazón roto, quizá yo pueda ayudar a alguien. Eso sería genial.

Hace cuatro años
- ¿Me dejarías estar tu lado? Prometo ser un caballero y protegerte, siempre.
No sabía que responder, me sorprendí bastante, pero tímidamente dije que sí, no sabía que esperar o que pasaría, y tenía mucho miedo...

Hace tres años
- ¿A qué te refieres con qué te vas? No te vayas, por favor...
- Es mejor que borres todos los recuerdos, será menos doloroso.
Y con un adiós, se fue. No sabía que sentir, pero las lágrimas comenzaron a correr por mis ojos, nunca me había dolido el corazón. Irónicamente, comenzó a llover y en ese momento un gran rayo iluminó mi habitación. Corrí a bañarme, pero sólo para poder llorar tranquilamente.

Hace dos años
Me quedé a algo de la escuela y cuando salí, estaba él. No sé qué paso, pero después de unos días comenzamos a salir, no me había sentido tan feliz.

Hace tres meses
 La verdad.. es que.. te sigo queriendo y quiero volver. No, no puedo decírselo, bueno, sí, se lo diré. ¿Qué puede ser lo peor que puede pasar?
Eh, bueno, veré si está conectado...
Ah, está saliendo con alguien, bueno, está bien, todo estará bien...

La chica regresó de sus recuerdos. Por su ventana observó la luna, estaba igual de hermosa que siempre la veía. Mañana tenía que levantarse temprano, poco a poco se iban quedando dormida, sin embargo, un último recuerdo llegó.

Hace tres años y cinco meses
- Oye.. tengo algo importante que decirte.
- ¿Sí?
Nunca lo había dicho antes, le temblaban las rodillas, no se sentía capaz de decirlo, pero necesitaba sacarlo. Sentía que no existía espacio ni tiempo, sólo existían ellos.
- Te amo...
- Yo también te amo, muñequita.
Sintió que todo estaba bien, se sentía tan feliz con ser ella misma.

Se había despertado cansada. No había descansado lo suficiente la noche anterior, estaba en el laboratorio supuestamente haciendo un experimento, pero su mente volaba. Estaba demasiado triste recordando a su ex novio, y aunque no quería decirlo, también a su primer amor. Salió de la clase al final, y para su sorpresa, lo vio, sólo era un chico, pero su corazón comenzó a latir.
Y recordó la frase que había escuchado.

"Cada historia tiene un final, pero en la vida, un final significa un nuevo comienzo"

sábado, 8 de septiembre de 2012

Cuando una relación termina...


"Esta es una oportunidad para crecer espiritualmente. Uno no crece si todo es perfecto. Pero el sufrimiento es un regalo si tiene una finalidad"
Elisabeth Kübler Ross
Shock.
— ¿Estás bien? — preguntó un poco preocupado.
— Sí... — respondió.
Habían tocado la campana, así que tenían que volver a clases. Él se fue un poco apenado, ella se quedo sentada, no sabía cómo debía sentirse,  de hecho, quería pensar que era una broma. Pensó en que sólo había sido una confusión  y que después hablaría con él. No lo podía estar diciendo en serio. No.

Negación
Todo estaba bien, la charla que tuvieron fue malentendida. No le podía pasar, los últimos meses habían sido tan felices. Él no permitiría que una estupidez arruinará su futuro, es decir, algún día ellos definitivamente se casarían, por lo tanto esto quedaría en el olvido.
Tarde o temprano, él pensaría las cosas y todo volvería ser como antes, no, sería mucho mejor.
Sí, lo había visto con la chica por la cual empezaron las discusiones, pero eso no importaba, le había dicho que sólo eran amigos. Dolía un poco cuando los veía abrazados, pero sabía que él la no la quería como la quería a ella. Sabía que él todavía la amaba.
— ¿Quieres salir después? — preguntó con una sonrisa.
— No puedo, quedé con ella, vamos a estudiar... — dijo sin tomarle importancia.
No pudo seguir escuchando, se había ido, y su sonrisa se transformó en ...

Ira
— ¿Qué tiene ella que no tenga yo? — dijo furiosa a una de sus amigas.
Últimamente estaba más alterable de lo normal, y eso lo habían notado todas las personas cercanas a ella. Estaba más enojada de lo usual y la sonrisa que solía tener antes había desaparecido para dejar a una persona quejándose todo el día.
En ese momento no lo sabía, pero en su corazón había nacido el resentimiento y la envidia, cada día iban creciendo un poco más.
Ese día, había llegado a su casa. Entonces entró a la red social y vio que él había cambiado su estado, tenía una relación.

 Negociación
— Sí volvemos a estar juntos, prometo ser mejor  — estaba rezando — prometo no volver a tratar mal a nadie, cambiaré muchas cosas malas en mí, me esforzaré más en la escuela... pero por favor... que regresé.
No podía decirle a nadie lo que estaba pasando. Quería confiar en que si cumplía esas promesas, él volvería, necesitaba creer en eso. Todavía no era muy tarde...

Depresión
No lo había notado, pero había dejado de creer que volvería. Hacía mucho tiempo que habían terminado, pero todavía seguía llorando.
A pesar de los intentos de sus amigos y familiares por animarla, se sentía sola y vacía. No había palabras para describir lo que sentía. Le faltaba algo, quería pedirlo a gritos, pero eso no llegaba.
La sonrisa que tenía cuando lo conoció, las veces que rieron y fueron felices, todo eso parecía algo muy lejano. Ya no quería hablar de eso, pero cuando escuchaba una canción que lo recordaba, las lágrimas caían por su rostro. Quería saber si algún día podría salir de ese estado.

Aceptación
Ya había transcurrido un año desde que habían tenido esa charla, donde se sentía tan confundida. Habían pasado muchas cosas, algunos chicos se le acercaron pero ella los rechazó porque sabía que lo seguía queriendo. Pero con el tiempo, se empezó a cuestionar si realmente sentía algo por él.
Se habían convertido en amigos, a pesar de que al principio fue difícil, empezó a dejar de desear querer estar con él. Ella se estaba hartando de estar triste todo el día, y los últimos meses había descubierto muchas cosas acerca de sí misma. Había salido más con sus amigos y dejar de sentirse inferior. Existía gente que la quería y creía en ella, entonces comenzó a cuestionarse porque no verse de esa manera.
Cada vez era más fuerte el deseo de ser feliz. El golpe había sido terrible para ella, pero sirvió para sacar una fuerza que no habría tenido si no lo hubiera experimentado. Ahora se sentía feliz con ser ella misma.
Había dejado de luchar contra las circunstancias, de querer cambiar su entorno. Y lentamente, su sonrisa volvió a aparecer.

"No es que la vida sea corta; es que a veces no descubrimos hasta muy tarde lo que realmente importa"
Elisabeth Kübler Ross

sábado, 1 de septiembre de 2012

El centro de mi vida

¿Qué es el centro de mi vida?

Pues hace unos días no sabría que responder. Por mi vida he pasado muchas etapas, podría decir que cuando tenía como diez o doce, quizá el centro de mi vida era la televisión. No había otra cosa que más disfrutaba que entretenerme viendo a mis personajes vivir sus propias vidas. Recuerdo lo triste que me sentí cuando quitaron la televisión de mi habitación.

Luego me centré en personas, pero éstas se fueron. Después de un tiempo me quedé sola y me centré en mí misma. Y así, podría seguir, centrando mi vida en personas y en mí, o en otras cosas.

Pero necesito algo que sea eterno, algo en que pueda creer. Que cuando este a punto de rendirme, ese centro en mi vida sea lo suficiente fuerte para no permitir que renuncié a mis sueños y deje ir oportunidades como lo he estado haciendo últimamente.

Aunque suene un poco raro, centraré mi vida en principios. Voy a creer firmemente en ellos. En este mundo, reina un caeos tremendo. Pero voy a creer, creeré que la vida es como una granja, donde todo lo que sembramos lo cosecharemos. Voy a creer que si puedo soñarlo significa que puedo lograrlo. Voy a creer que de los errores que he cometido, puedo aprender. Que por todas esas personas que tienen una triste historia, voy a creer que puedo ayudarles.

Confiaré en que, al final, cuando terminen mis años, lo único que me llevaré serán mis momentos felices. Confiaré en que todo el dolor que he causado y sobre todo, a mí misma, será perdonado. Confiaré en me encontrará alguien que decida amarme y que podremos ser uno. Voy a confiar en que le podré dar a mi vida el significado que he estado buscando.

Voy a aferrarme a los ideales que tuvieron las personas que admiro, aquellas personas que hicieron que la vida fuera un poco más dulce. Y sé que será como si todos ellos estuviesen a mi lado, porque lo que es más importante para nosotros fueron y serán nuestros principios.

martes, 28 de agosto de 2012

AeG - Capítulo 01 Primer día

Hola  de nuevo, gracias por leerme otra vez. Les presento a la protagonista. :P


Capítulo 01
Primer día

Después de haber pasado al menos tres meses sin pisar un aula, se sentía algo desorientada. Le habían dado la dirección de lo que sería su centro de estudios, y había llegado antes para poder observar. Los alumnos comenzaban a llegar,  venían de cualquier parte, no era muy común encontrar centros de estudio que funcionaran. La guerra había acabado con la mayoría del sistema educativo, aprender era el privilegio que se le daba a unos cuantos y el criterio era la utilidad de esas personas para poder ganar la guerra.

Ella había comenzado a trabajar desde su adolescencia, tenía un talento con el cifrado, así que fue seleccionada para asistir, pero nunca había ido a un lugar como ese. De pronto vio personas con gabardinas blancas e insignias que indicaban que eran los profesores. Faltaban pocos minutos para iniciar la clase.

Se dirigió a su aula, no sabía que esperar, se podía aprender de los libros, pero le habían dicho que un centro de estudios era una experiencia totalmente diferente. Después de abrir la puerta, se encontró con veinte personas sentadas en silencio. Nunca le había pasado que veinte personas se analizarán entre sí. Había muchos soldados, ella pertenecía al grupo de los investigadores.

Entre todas las personas, hubo alguien que le llamó la atención. No estaba analizando a nadie, sólo estaba sentado. En sus ojos se veía un brillo que no había visto antes. No sabía porque, pero le parecía tan familiar.

Ese momento, era como si todo lo que había vivido hasta ahora fuera sólo un sueño y estuviera despertando. ¿Por qué? Vivía en un mundo de guerra, donde las emociones eran miedo y tristeza. Ella había aprendido a sentirse de esa forma.

Pero en ese momento, algo cambiaba dentro de su corazón. Él la miro y sonrió.
Ella se sintió como si estuviese flotando. Se dio cuenta que las cosas nunca volverían a ser las mismas. Sólo habían pasado unos segundos y se había quedado aturdida. Rápidamente se sentó en un lugar cercano a él.

El profesor, un genio de diez años llegó y tuvo que dejar sus pensamientos para después. No había dejado de sentirse de esa forma. A penas podía poner atención.
Desde que era pequeña, se había sentido sola, pero pensó que eso era normal, la gente en no tenía amigos ni conocía a sus padres, los más afortunados podían saber que tenían un pariente en algún lugar.

El mundo era un lugar triste, lo que llamaban naturaleza se había perdido y dónde se conservaba eran peleados hasta morir. Hace unos siglos, sólo eran desacuerdos entre países, pero la sobrepoblación había hecho que esos desacuerdos se transformaran en peleas, hasta que llegó el punto en que el mundo estaba dividido.

El objetivo era sobrevivir. No había más otra razón para existir, sobrevivir y ayudar a que otros sobrevivieran.
Pero, ese chico, ¿por qué la hacía sentir de esa forma? ¿cómo si deseará algo más? 

domingo, 26 de agosto de 2012

Viva el presente

Se preguntarán ¿qué es esto? Bien, he decido compartir cosas que he aprendido para dejar de preocuparme y ser una persona más eficaz. Lo hago de una manera egoísta, porque obligándome a explicarlo lo podré aprender. De verdad necesito aprender. Así que ahí vamos.


 Viva el presente

En la primavera de 1871 un joven tomó un libro y leyó veintidós palabras que tuvieron un profundo efecto en su futuro. Estudiante de Medicina en el Hospital General de Montreal, estaba preocupado por sus exámenes finales, lo que debía hacer, adónde iría, cómo se crearía una clientela, cómo se ganaría la vida. Las veintidós palabras que este joven estudiante de Medicina leyó en 1871 le ayudaron a convertirse en el médico más famoso de su generación. Organizó la mundialmente famosa Escuela de Medicina Johns Hopkins.Se convirtió en Regius Professor de Medicina en Oxford,,lo que constituye el mayor honor que se puede concedermun médico en el Imperio Británico. Fue hecho caballero por el Rey de Inglaterra. Cuando murió, hicieron falta dos volúmenes con 1466 páginas para contar la historia de su vida.
Su nombre es Sir William Osler. Aquí están las veintidós palabras que leyó en la primavera de 1871, las veintidós palabras de Thomas Carlyle que le ayudaron vivir libre de preocupaciones: "Lo principal para nosotros es no ver lo que se halla vagamente a lo lejos, sino lo que está claramente a mano ".



¿Quién no se ha sentido increíblemente preocupado? ¿Qué persona no ve sus circunstancias actuales y piensa... ¡Si tan sólo pudiese cambiar esto, o aquello!? 
Es importante ser consciente de sus errores, triunfos y de sus planes a un futuro. Pero el único momento que estás viviendo es el ahora. Una vez leí que lo más cercano a la eternidad es el presente. Quizá tenga miles de preocupaciones acerca de quién fuiste o de quién serás. Pero, piensa ¿qué eres hoy? 

Sólo puedes actuar en este momento. No puedes evitar los errores que cometiste ni saber si los cometerás en el futuro, sólo enfocarte en este momento, en el aquí y en el ahora. 

En mi caso, cometí un montón de tonterías y tengo muchas dudas acerca de si podré aprender y ser una mejor persona. Pero si me preocupo por todas esas cosas, me volvería loca. 

No te preocupes por tu futuro ni por tu pasado, vive el presente.

Continuando con la historia de Sir William Osler, cuando le hablaría a un grupo de estudiantes, dijo que varias personas suponían que tenía un cerebro especial, sin embargo, él sabía que su más íntimos amigos podrían decir que su cebero era de la calidad más mediocre. Entonces ¿cuál fue su secreto?


Manifestó que éste era debido a lo que llamó vivir en "compartimientos estancos". ¿Qué quería decir con esto? Pocos meses antes de hablar en Yale, Sir William Osler había cruzado el Atlántico en un gran paquebote donde el capitán, de pie en el puente, podía apretar un botón y, ¡zas!, se producía un estrépito de maquinaria y varias partes del barco quedaban aisladas entre ellas, aisladas en compartimientos estancos. Y el Dr. Osler dijo a los estudiantes: "Ahora bien, cada uno de vosotros es una organización mucho más maravillosa que el gran paquebote, y efectúa un viaje más largo. Lo que os pido es que aprendáis a manejar la maquinaria que os permita vivir en compartimientos estancos al día, como el mejor modo de garantizar la seguridad del viaje. Subid al puente y comprobad si por lo menos los grandes mamparos funcionan bien. Apretad el botón y escuchad, en todos los niveles de vuestra vida, las puertas de hierro que cierran el Pasado, los ayeres muertos. Apretad otro botón y cerrad, con una cortina metálica, el Futuro, los mañanas que no han nacido. Así quedaréis seguros, seguros por hoy... ¡Cerrad el pasado! Dejad que el pasado entierre a sus muertos. Cerrad los ayeres que han apresurado la marcha de los necios hacia un triste fin... Llevar hoy la carga de mañana unida a la de ayer hace vacilar al más vigoroso. Cerremos el futuro tan apretadamente como el pasado... El futuro es hoy... No hay mañana. El día de la salvación del hombre es aquí, ahora. El despilfarro de energías, la angustia mental y los desarreglos nerviosos estorban los pasos del hombre que siente ansiedad por el futuro... Cerrad, pues, apretadamente, los mamparos a proa y a popa y disponeos a cultivar el hábito de una vida en compartimientos estancos al día".

sábado, 25 de agosto de 2012

Estaba acostumbrada

Tengo 120 integrales que hacer, dos problemas de física, investigaciones de programación y muchas cosas más.  Me he sentido mal por tener que hacer todo eso, es decir, quisiera poder gastar mi tiempo como yo quiero.

¿Por qué tengo que hacerlo?
Pero, entonces me volví a preguntar ¿por qué no hacerlo?

Tenga la increíble oportunidad de hacerlo, meses atrás, no me sentía mal por haber fallado, sino por no haberlo intentado siquiera. Estaba acostumbrada a rendirme antes de comenzar Pero hoy es un nuevo día, y es una nueva vida, y existe un futuro que desconozco... he decidido que daré esos pasos de bebé que necesito.

Conduce, amable Luz...
Mi guía tu serás, que lo distante
no quiero ver; un paso me es bastante. 

viernes, 24 de agosto de 2012

AeG - Capítulo 00 Encuentro

AeG significa Amor en Guerra. Es una historia que cree, en parte basada en mis fracasos amorosos, he disfrutado mucho escribirla. Y espero que te pueda ser entretenida. Sé que no es perfecta, y espero algún día poder perfeccionar la. Muchas gracias por leerla. 


Capítulo 01
Encuentro

Sólo era una visita de rutina, no había necesidad de ser tan exhaustivos con ello. Pero aún así el escuadrón 23 tuvo que revisar cada parte de la pequeña localidad, un lugar abandonado, obviamente ahí no podría haber un ser vivo, mucho menos un rebelde. De repente un compañero gritó, al parecer había algo anormal en la cueva, quizá fuera un animal. El jefe del escuadrón entró y descubrió que sólo había una niña pequeña. Intentaron interrogarla, pero no respondió, en las condiciones que estaba se notaba que moriría pronto. Suspiró, no tenía tiempo que perder, distraídamente le ordenó al soldado de menos nivel que se deshiciera de ella y los alcanzará después. El escuadrón se fue retirando de modo que sólo quedaron ellos dos.
— ¿Cuánto tiempo tienes que estás aquí? — preguntó.
Ella lo miró por un rato y con una voz débil respondió.
— No lo recuerdo...
El soldado se sorprendió que hablará, volteó la vista para asegurarse que nadie los observará. Se puso de rodillas y se acercó a ella.
— No tienes que morir, quédate aquí, intentaré traerte comida hasta que pueda rescatarte.
El soldado le dio parte de las provisiones que tenía y disparó a una roca. Después se retiro e intento ocultarla con ramas. La chica se quedo dormida.


Habían pasado sólo unas horas cuando él volvió. La chica todavía estaba ahí, y espero a que la encontrará, no estaba vestido con su uniforme sino con ropa negra.
— Hola, de nuevo, tengo una pregunta ¿por qué sólo me hablaste a mí? — dijo mientras se sentaba.
La chica lo miró y respondió.
— Había algo en los demás que no me agrada.
Hubo un silencio, él sacó un suéter de su mochila y se lo entregó. La chica iba vestida con un vestido blanco y no tenía zapatos, su aspecto era bastante descuidado.
— ¿No tienes familia? — preguntó el joven intentando hallar una solución.
— Sí, me dijeron que los esperará — dijo mientras se ponía el suéter.
— Si te quedas aquí morirás.
Estaba comenzando a hacer frío y el soldado sabía que tenía que volver a la base antes de que notaran su ausencia, pero no podía dejarla ahí.
— Vendrás conmigo —se levantó de su asiento y le dio la mano.
La chica se quedo en silencio, no sabía quién era ella, pero notaba cierta calidez en el joven. Ella también sabía que moriría si se quedaba, no quería causar problemas, parecía que él no se iría sin ella así que decidió acompañarlo.
Caminaron por varios kilómetros hasta llegar a lo que parecía un edificio que era usado como base militar por los vehículos y armas que existían ahí. El chico se movía por los corredores en silencio, hasta que llegaron a una puerta, con una llave entró, prendió la luz, y pudo observar que había una cama con un pequeño escritorio, un armario y una ventana encima de la cama. Él se sentó y le ofreció algo de pan que tenía en la mesa.
— Pronto amanecerá, dime ¿cómo te llamas? —dijo mientras se quitaba su abrigo.
— No lo sé...
— Bueno, te llamaré Luz, tendrás que quedarte aquí unos días. Me llamo Demian —se quitó sus botas y las puso en el armario— puedes dormir en la cama, yo dormiré en el piso.
Enseguida sacó una manta que coloco en el suelo, ella se acostó en la cama, y Demián apagó las luces, ella podía observar a través de la ventana como una estrellaba brillaba en el cielo.


Habían pasado unas semanas, Demián salía todas las mañanas a cumplir sus labores, y ella se quedaba en el cuarto. Una vez le trajo un uniforme de una cocinera que trabaja en la base, entonces ella salía fingiendo que trabaja ahí, después regresaba al cuarto y esperaba que Demian llegará, podían pasar días sin que lo viera. Pero Luz sabía que algo raro estaba pasando. Cada día lo extrañaba más, cada día lo conocía más. Demian solía quedarse hasta tarde estudiando un libro de Alquimia. Ella se quedaba en la cama dibujando en una libreta que le había regalado. A veces incluso los dibujaba juntos. Él le decía que pronto hallaría una forma de que se pudiera ir, le hablaba de un pueblo que estaba cruzando el bosque y le decía que cuando llegará podría ser libre. Él no solía hablar mucho de sí mismo, pero cuando lo hacía sólo decía que estaba solo. Casi no lo veía sonreír. Algunas veces cuando ella trabaja sirviendo en la cocina, veía como las chicas se le acercaban y él se mostraba frío.  Sus compañeras le decían que era el soldado más apuesto de toda la base y que dejará de mirarlo.
Demian siempre dormía en el suelo, y ella en la cama. Él decía que así estaba bien. Una vez salió a recolectar madera para la cocina y encontró una rosa, pensó que era muy bella, así que cuando Demian llegó se la dio. Él la ignoro y siguió leyendo. Luz no sabía porque pero empezó a llorar.
Los días seguían pasando, pero Luz sentía que pronto lo perdería.


— Eh, Demian, ¿te gusta mirar la  luna? — dijo mientras estaba en la cama viendo a través de la ventana.
— Es hermosa, pero es una pérdida de tiempo — respondió mientras continuaba su lectura.
Ese día había mucho silencio, casi un tercio de los soldados se habían ido en una misión de exploración.
— ¿De qué trata tu libro? — preguntó Luz mientras lo veía — Nunca me has dejado mirarlo.
— Es un regalo de mi padre, con el tiempo podré ser un gran alquimista como lo fue él — dijo sin mirarla.
— ¿Cuándo me vaya te volveré a ver? — dijo Luz pensando en el día en que se tendría que ir.
— No lo creo, yo soy un soldado y es probable que me transfieran, de todos modos no importa — respondió.
Él se quedo pensando, y cerró su libro. Volteó la silla para mirarla. No sabía mucho de ella, pero parecía que estaba sola en el mundo, no sabía qué edad tenía pero podría ser de su edad.
— ¿Por qué estabas en esa cueva? — dijo intentando averiguar más.
— Mis padres  me dejaron ahí, dijeron que no saliera sin importar lo que escuchará, nos estaban persiguiendo, y los esperé, pero nunca volvieron — respondió pensativa.
— Lo más probable es que los hayan matado — dijo recordando que por esos días, asesinaba a todo aquel que se opusiera al imperio— ¿No tienes a nadie más?
— Bueno, te tengo a ti — dijo ella ruborizándose.                        
Él se quedo perplejo ante esa respuesta, a veces se cuestionaba si debió de haberla salvado, sin saber que responder se volteó y volvió a abrir el libro. No volvieron a hablar por esa noche.


El tiempo seguía pasando, cada vez Demián se incomodaba más con Luz. Es decir, la tenía que proteger a toda costa ¿no? Pero había cosas que no podía explicar, por ejemplo su enojo cuando un soldado le coqueteaba. Claro que él nunca lo mostraría.
También su forma de llamar su atención, cada vez hacía que se distrajera más, era desesperante, antes podía estar toda la noche estudiando y ahora, eventualmente charlaba con ella.  
En el trabajo tenía que estar más concentrado, cada vez los rumores de que se acercaba un ejército enemigo eran más notorios, sabía que si eso llegase a suceder podría ser la oportunidad de escapar de Luz, y eso, lo hacía ponerse triste.
Finalmente, se confirmo el próximo ataque del ejército enemigo, no había fecha, pero habían ordenado a todas las unidades no abandonar la base.



Luz estaba jugando con su peluche favorito que le habían regalado. Cuando vino Demian sonrió. A él se le había hecho un nudo en la garganta, le dijo lo más formal que pudo:
— Soldado, es hora que te vayas. En unas horas serán evacuados todos los civiles, con ellos podrás llegar a la ciudad y hacer tu vida. Fue un placer conocerte.
Luz se quedó en silencio, sabía que algún día esto pasaría, se levantó y se hecho en sus brazos. Estaba llorando, se quedaron así un tiempo en un silencio acusador. Él se dio cuenta que era tiempo de irse, le besó la mejilla y se fue. Cerró la puerta, y detrás de ella, por primera vez lloró.



Demian estaba en primera fila, se esperaba que el ataque fuese de noche, todos los civiles en la base se habían ido, y Luz con ellos. Para siempre.
Entonces vio una mancha que se acercaba, como una multitud. Iba a apresurarse a avisar a los demás cuando volteó estaba ella. Pero ¿cómo?
— Lo siento, no me pude ir... yo...te... quiero... y ... quiero estar a tu lado...
Se enojó, después de haberla cuidado tanto tiempo se había quedado como acto suicida, y a la vez, estaba sonriendo como idiota. Sabía que tenía poco tiempo, quizás una sola oportunidad. Tenía que hacer algo estúpido, sabía que era la manera de que saliera de ahí, pero antes le diría lo importante que era para él.
— Luz...
Ella lo miraba con curiosidad y algo de miedo.
— Este es el adiós, sé feliz en tu nueva vida, me hubiera gustado ser más dulce contigo, yo también te quiero.
Ella sonrió, él saltó directamente hacía el ejército enemigo. Sabía que lo matarían y ...
 Al siguiente día la batalla había terminado.
Después de varios años, se conservaba una lápida con el nombre de un soldado que había saltado a la batalla con una sola arma, y se había dado cuenta de la trampa que les habían tendido, el enemigo que se acercaba eran en realidad sus refuerzos, la fuerza enemiga había cambiado los mensajes para hacerlo parecer una advertencia, esperar que ellos se atacarán entre sí mismos y finalmente exterminarlos antes de que se dieran cuenta del error. Gracias al soldado, no hubo un gran daño y ganaron. Ese soldado fue condecorado y hecho un héroe, nunca se pudo saber porque había hecho esa acción.
Sin embargo, a ciertos kilómetros de la base, se encontró los restos de lo que parecía ser una joven, donde yacía florecían rosas que no se han encontrado en ningún otro lugar. 

En 5 años... yo

Tengo mis metas a corto plazo que estoy cumpliendo, había evitado pensar a futuro, porque eso significa enfrentarme a mí misma.

Cada vez que una persona me conoce, dice que tengo un gran potencial pero que me falta confiar en mí misma. Eso me hace sentir mal, yo quiero confiar en mí, es lo que más anhelo. Este puede ser atrevido, pero están son cosas que haré en cinco años.

- Habré viajado a otro país.
- Tendré una buena relación con una excelente persona.
- Estaré en proyectos que me interesen.
- Seré una persona más segura.
- Estudiaré una carrera que me motive y me haga sacar lo mejor de mí.
- Dominaré dos idiomas.

Yo sé que aún es muy vago, faltan muchas cosas, pero es la semilla. Una caminata de 10 km comenzó con un paso ¿no?



8 pasos para ser genial


La imagen me hace pensar mucho, todavía no tengo las respuestas, pero tengo un montón de preguntas...
¿Qué me apasiona realmente? ¿Qué trabajo me haría despertarme cada día feliz porque voy a ir a trabajar? ¿Qué puede ser tan importante para enfocarme? ¿Qué hará que nunca me rinda? 

Todavía no lo encuentro, pero confió en que lo hallaré. 

Frases, frases...

Me gustaría en 5 años tener una antología con muchas frases que me gusten, que pueda leer, y que me hagan sentir como lo hicieron cuando las leí por primera vez. Aquí está mi primera parte.


"Se me dio mucho. No tengo tiempo para pensar en aquello que me fue negado"
Helen Keller

"Sí tengo éxito o fracaso no será obra de nadie más que mía. Yo soy la fuerza, es mi decisión, mi responsabilidad, gane o pierda, sólo yo tengo la llave de mi destino." 
Elaine Maxell

"Sea lo que puedas hacer o soñar, puedes iniciarlo.La audacia tiene genialidad, poder y magia" 
Goethe
"Hoy es una nueva vida"

"La vida está en vivir en el tejido de cada día y cada hora"

Walden: "No conozco hecho más alentador que la incuestionable capacidad del hombre para elevar su vida mediante un empeño consciente... Si uno avanza confiadamente en la dirección de sus sueños y se afana por vivir la vida que se ha imaginado, triunfará en una forma que no cabe esperar en las horas corrientes"

Tengo 17 años

"Tengo 17 años y estoy loca"

Así comienza a hablar Clarisse de sí misma en Fahrenheit 451, la temperatura donde los libros arden.

No me había pasado que me sentía tan identificada con un personaje, suelo ver pocos personajes femeninos que no estén relacionados por lo increíblemente bellas que son y los sentimientos que le causan al hombre en cuestión, sino que ella se presenta como un personaje con vida propia, pensamientos propios.

 No, no tuvo un romance, y apareció en pocos capítulos, y aún así se ha convertido en uno de mis personajes favoritos.

"Mi tío dice que ambas cosas van siempre juntas. Cuando la gente te pregunta la edad, contesta siempre: diecisiete años y loca"

Yo también tengo 17 años, y también estoy loca.

domingo, 19 de agosto de 2012

Bienvenidos.

No sé porque siempre he querido crear un blog, y lo he intentando pero había fracasado. Pero ahora es un nuevo día y una nueva vida. El espacio será usado para compartir mis pensamientos que pueden ser absurdos pero siempre míos.

Muchas gracias por estar aquí.