"Esta es una oportunidad para crecer espiritualmente. Uno no crece si todo es perfecto. Pero el sufrimiento es un regalo si tiene una finalidad"
Elisabeth Kübler Ross
Shock.
— ¿Estás bien? — preguntó un poco
preocupado.
— Sí... — respondió.
Habían tocado la campana, así que
tenían que volver a clases. Él se fue un poco apenado, ella se quedo sentada,
no sabía cómo debía sentirse, de hecho,
quería pensar que era una broma. Pensó en que sólo había sido una confusión y que después hablaría con él. No lo podía
estar diciendo en serio. No.
Negación
Todo estaba bien, la charla que
tuvieron fue malentendida. No le podía pasar, los últimos meses habían sido tan
felices. Él no permitiría que una estupidez arruinará su futuro, es decir,
algún día ellos definitivamente se casarían, por lo tanto esto quedaría en el
olvido.
Tarde o temprano, él pensaría las
cosas y todo volvería ser como antes, no, sería mucho mejor.
Sí, lo había visto con la chica
por la cual empezaron las discusiones, pero eso no importaba, le había dicho
que sólo eran amigos. Dolía un poco cuando los veía abrazados, pero sabía que
él la no la quería como la quería a ella. Sabía que él todavía la amaba.
— ¿Quieres salir después? — preguntó
con una sonrisa.
— No puedo, quedé con ella, vamos
a estudiar... — dijo sin tomarle importancia.
No pudo seguir escuchando, se
había ido, y su sonrisa se transformó en ...
Ira
— ¿Qué tiene ella que no tenga
yo? — dijo furiosa a una de sus amigas.
Últimamente estaba más alterable
de lo normal, y eso lo habían notado todas las personas cercanas a ella. Estaba
más enojada de lo usual y la sonrisa que solía tener antes había desaparecido
para dejar a una persona quejándose todo el día.
En ese momento no lo sabía, pero
en su corazón había nacido el resentimiento y la envidia, cada día iban
creciendo un poco más.
Ese día, había llegado a su casa.
Entonces entró a la red social y vio que él había cambiado su estado, tenía una
relación.
Negociación
— Sí volvemos a estar juntos,
prometo ser mejor — estaba rezando —
prometo no volver a tratar mal a nadie, cambiaré muchas cosas malas en mí, me
esforzaré más en la escuela... pero por favor... que regresé.
No podía decirle a nadie lo que
estaba pasando. Quería confiar en que si cumplía esas promesas, él volvería,
necesitaba creer en eso. Todavía no era muy tarde...
Depresión
No lo había notado, pero había
dejado de creer que volvería. Hacía mucho tiempo que habían terminado, pero
todavía seguía llorando.
A pesar de los intentos de sus
amigos y familiares por animarla, se sentía sola y vacía. No había palabras
para describir lo que sentía. Le faltaba algo, quería pedirlo a gritos, pero
eso no llegaba.
La sonrisa que tenía cuando lo
conoció, las veces que rieron y fueron felices, todo eso parecía algo muy
lejano. Ya no quería hablar de eso, pero cuando escuchaba una canción que lo
recordaba, las lágrimas caían por su rostro. Quería saber si algún día podría
salir de ese estado.
Aceptación
Ya había transcurrido un año
desde que habían tenido esa charla, donde se sentía tan confundida. Habían
pasado muchas cosas, algunos chicos se le acercaron pero ella los rechazó porque
sabía que lo seguía queriendo. Pero con el tiempo, se empezó a cuestionar si
realmente sentía algo por él.
Se habían convertido en amigos, a
pesar de que al principio fue difícil, empezó a dejar de desear querer estar
con él. Ella se estaba hartando de estar triste todo el día, y los últimos
meses había descubierto muchas cosas acerca de sí misma. Había salido más con
sus amigos y dejar de sentirse inferior. Existía gente que la quería y creía en
ella, entonces comenzó a cuestionarse porque no verse de esa manera.
Cada vez era más fuerte el deseo
de ser feliz. El golpe había sido terrible para ella, pero sirvió para sacar
una fuerza que no habría tenido si no lo hubiera experimentado. Ahora se sentía
feliz con ser ella misma.
Había dejado de luchar contra las
circunstancias, de querer cambiar su entorno. Y lentamente, su sonrisa volvió a
aparecer.
"No es que la vida sea corta; es que a veces no descubrimos hasta muy tarde lo que realmente importa"
Elisabeth Kübler Ross
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