martes, 28 de agosto de 2012

AeG - Capítulo 01 Primer día

Hola  de nuevo, gracias por leerme otra vez. Les presento a la protagonista. :P


Capítulo 01
Primer día

Después de haber pasado al menos tres meses sin pisar un aula, se sentía algo desorientada. Le habían dado la dirección de lo que sería su centro de estudios, y había llegado antes para poder observar. Los alumnos comenzaban a llegar,  venían de cualquier parte, no era muy común encontrar centros de estudio que funcionaran. La guerra había acabado con la mayoría del sistema educativo, aprender era el privilegio que se le daba a unos cuantos y el criterio era la utilidad de esas personas para poder ganar la guerra.

Ella había comenzado a trabajar desde su adolescencia, tenía un talento con el cifrado, así que fue seleccionada para asistir, pero nunca había ido a un lugar como ese. De pronto vio personas con gabardinas blancas e insignias que indicaban que eran los profesores. Faltaban pocos minutos para iniciar la clase.

Se dirigió a su aula, no sabía que esperar, se podía aprender de los libros, pero le habían dicho que un centro de estudios era una experiencia totalmente diferente. Después de abrir la puerta, se encontró con veinte personas sentadas en silencio. Nunca le había pasado que veinte personas se analizarán entre sí. Había muchos soldados, ella pertenecía al grupo de los investigadores.

Entre todas las personas, hubo alguien que le llamó la atención. No estaba analizando a nadie, sólo estaba sentado. En sus ojos se veía un brillo que no había visto antes. No sabía porque, pero le parecía tan familiar.

Ese momento, era como si todo lo que había vivido hasta ahora fuera sólo un sueño y estuviera despertando. ¿Por qué? Vivía en un mundo de guerra, donde las emociones eran miedo y tristeza. Ella había aprendido a sentirse de esa forma.

Pero en ese momento, algo cambiaba dentro de su corazón. Él la miro y sonrió.
Ella se sintió como si estuviese flotando. Se dio cuenta que las cosas nunca volverían a ser las mismas. Sólo habían pasado unos segundos y se había quedado aturdida. Rápidamente se sentó en un lugar cercano a él.

El profesor, un genio de diez años llegó y tuvo que dejar sus pensamientos para después. No había dejado de sentirse de esa forma. A penas podía poner atención.
Desde que era pequeña, se había sentido sola, pero pensó que eso era normal, la gente en no tenía amigos ni conocía a sus padres, los más afortunados podían saber que tenían un pariente en algún lugar.

El mundo era un lugar triste, lo que llamaban naturaleza se había perdido y dónde se conservaba eran peleados hasta morir. Hace unos siglos, sólo eran desacuerdos entre países, pero la sobrepoblación había hecho que esos desacuerdos se transformaran en peleas, hasta que llegó el punto en que el mundo estaba dividido.

El objetivo era sobrevivir. No había más otra razón para existir, sobrevivir y ayudar a que otros sobrevivieran.
Pero, ese chico, ¿por qué la hacía sentir de esa forma? ¿cómo si deseará algo más? 

domingo, 26 de agosto de 2012

Viva el presente

Se preguntarán ¿qué es esto? Bien, he decido compartir cosas que he aprendido para dejar de preocuparme y ser una persona más eficaz. Lo hago de una manera egoísta, porque obligándome a explicarlo lo podré aprender. De verdad necesito aprender. Así que ahí vamos.


 Viva el presente

En la primavera de 1871 un joven tomó un libro y leyó veintidós palabras que tuvieron un profundo efecto en su futuro. Estudiante de Medicina en el Hospital General de Montreal, estaba preocupado por sus exámenes finales, lo que debía hacer, adónde iría, cómo se crearía una clientela, cómo se ganaría la vida. Las veintidós palabras que este joven estudiante de Medicina leyó en 1871 le ayudaron a convertirse en el médico más famoso de su generación. Organizó la mundialmente famosa Escuela de Medicina Johns Hopkins.Se convirtió en Regius Professor de Medicina en Oxford,,lo que constituye el mayor honor que se puede concedermun médico en el Imperio Británico. Fue hecho caballero por el Rey de Inglaterra. Cuando murió, hicieron falta dos volúmenes con 1466 páginas para contar la historia de su vida.
Su nombre es Sir William Osler. Aquí están las veintidós palabras que leyó en la primavera de 1871, las veintidós palabras de Thomas Carlyle que le ayudaron vivir libre de preocupaciones: "Lo principal para nosotros es no ver lo que se halla vagamente a lo lejos, sino lo que está claramente a mano ".



¿Quién no se ha sentido increíblemente preocupado? ¿Qué persona no ve sus circunstancias actuales y piensa... ¡Si tan sólo pudiese cambiar esto, o aquello!? 
Es importante ser consciente de sus errores, triunfos y de sus planes a un futuro. Pero el único momento que estás viviendo es el ahora. Una vez leí que lo más cercano a la eternidad es el presente. Quizá tenga miles de preocupaciones acerca de quién fuiste o de quién serás. Pero, piensa ¿qué eres hoy? 

Sólo puedes actuar en este momento. No puedes evitar los errores que cometiste ni saber si los cometerás en el futuro, sólo enfocarte en este momento, en el aquí y en el ahora. 

En mi caso, cometí un montón de tonterías y tengo muchas dudas acerca de si podré aprender y ser una mejor persona. Pero si me preocupo por todas esas cosas, me volvería loca. 

No te preocupes por tu futuro ni por tu pasado, vive el presente.

Continuando con la historia de Sir William Osler, cuando le hablaría a un grupo de estudiantes, dijo que varias personas suponían que tenía un cerebro especial, sin embargo, él sabía que su más íntimos amigos podrían decir que su cebero era de la calidad más mediocre. Entonces ¿cuál fue su secreto?


Manifestó que éste era debido a lo que llamó vivir en "compartimientos estancos". ¿Qué quería decir con esto? Pocos meses antes de hablar en Yale, Sir William Osler había cruzado el Atlántico en un gran paquebote donde el capitán, de pie en el puente, podía apretar un botón y, ¡zas!, se producía un estrépito de maquinaria y varias partes del barco quedaban aisladas entre ellas, aisladas en compartimientos estancos. Y el Dr. Osler dijo a los estudiantes: "Ahora bien, cada uno de vosotros es una organización mucho más maravillosa que el gran paquebote, y efectúa un viaje más largo. Lo que os pido es que aprendáis a manejar la maquinaria que os permita vivir en compartimientos estancos al día, como el mejor modo de garantizar la seguridad del viaje. Subid al puente y comprobad si por lo menos los grandes mamparos funcionan bien. Apretad el botón y escuchad, en todos los niveles de vuestra vida, las puertas de hierro que cierran el Pasado, los ayeres muertos. Apretad otro botón y cerrad, con una cortina metálica, el Futuro, los mañanas que no han nacido. Así quedaréis seguros, seguros por hoy... ¡Cerrad el pasado! Dejad que el pasado entierre a sus muertos. Cerrad los ayeres que han apresurado la marcha de los necios hacia un triste fin... Llevar hoy la carga de mañana unida a la de ayer hace vacilar al más vigoroso. Cerremos el futuro tan apretadamente como el pasado... El futuro es hoy... No hay mañana. El día de la salvación del hombre es aquí, ahora. El despilfarro de energías, la angustia mental y los desarreglos nerviosos estorban los pasos del hombre que siente ansiedad por el futuro... Cerrad, pues, apretadamente, los mamparos a proa y a popa y disponeos a cultivar el hábito de una vida en compartimientos estancos al día".

sábado, 25 de agosto de 2012

Estaba acostumbrada

Tengo 120 integrales que hacer, dos problemas de física, investigaciones de programación y muchas cosas más.  Me he sentido mal por tener que hacer todo eso, es decir, quisiera poder gastar mi tiempo como yo quiero.

¿Por qué tengo que hacerlo?
Pero, entonces me volví a preguntar ¿por qué no hacerlo?

Tenga la increíble oportunidad de hacerlo, meses atrás, no me sentía mal por haber fallado, sino por no haberlo intentado siquiera. Estaba acostumbrada a rendirme antes de comenzar Pero hoy es un nuevo día, y es una nueva vida, y existe un futuro que desconozco... he decidido que daré esos pasos de bebé que necesito.

Conduce, amable Luz...
Mi guía tu serás, que lo distante
no quiero ver; un paso me es bastante. 

viernes, 24 de agosto de 2012

AeG - Capítulo 00 Encuentro

AeG significa Amor en Guerra. Es una historia que cree, en parte basada en mis fracasos amorosos, he disfrutado mucho escribirla. Y espero que te pueda ser entretenida. Sé que no es perfecta, y espero algún día poder perfeccionar la. Muchas gracias por leerla. 


Capítulo 01
Encuentro

Sólo era una visita de rutina, no había necesidad de ser tan exhaustivos con ello. Pero aún así el escuadrón 23 tuvo que revisar cada parte de la pequeña localidad, un lugar abandonado, obviamente ahí no podría haber un ser vivo, mucho menos un rebelde. De repente un compañero gritó, al parecer había algo anormal en la cueva, quizá fuera un animal. El jefe del escuadrón entró y descubrió que sólo había una niña pequeña. Intentaron interrogarla, pero no respondió, en las condiciones que estaba se notaba que moriría pronto. Suspiró, no tenía tiempo que perder, distraídamente le ordenó al soldado de menos nivel que se deshiciera de ella y los alcanzará después. El escuadrón se fue retirando de modo que sólo quedaron ellos dos.
— ¿Cuánto tiempo tienes que estás aquí? — preguntó.
Ella lo miró por un rato y con una voz débil respondió.
— No lo recuerdo...
El soldado se sorprendió que hablará, volteó la vista para asegurarse que nadie los observará. Se puso de rodillas y se acercó a ella.
— No tienes que morir, quédate aquí, intentaré traerte comida hasta que pueda rescatarte.
El soldado le dio parte de las provisiones que tenía y disparó a una roca. Después se retiro e intento ocultarla con ramas. La chica se quedo dormida.


Habían pasado sólo unas horas cuando él volvió. La chica todavía estaba ahí, y espero a que la encontrará, no estaba vestido con su uniforme sino con ropa negra.
— Hola, de nuevo, tengo una pregunta ¿por qué sólo me hablaste a mí? — dijo mientras se sentaba.
La chica lo miró y respondió.
— Había algo en los demás que no me agrada.
Hubo un silencio, él sacó un suéter de su mochila y se lo entregó. La chica iba vestida con un vestido blanco y no tenía zapatos, su aspecto era bastante descuidado.
— ¿No tienes familia? — preguntó el joven intentando hallar una solución.
— Sí, me dijeron que los esperará — dijo mientras se ponía el suéter.
— Si te quedas aquí morirás.
Estaba comenzando a hacer frío y el soldado sabía que tenía que volver a la base antes de que notaran su ausencia, pero no podía dejarla ahí.
— Vendrás conmigo —se levantó de su asiento y le dio la mano.
La chica se quedo en silencio, no sabía quién era ella, pero notaba cierta calidez en el joven. Ella también sabía que moriría si se quedaba, no quería causar problemas, parecía que él no se iría sin ella así que decidió acompañarlo.
Caminaron por varios kilómetros hasta llegar a lo que parecía un edificio que era usado como base militar por los vehículos y armas que existían ahí. El chico se movía por los corredores en silencio, hasta que llegaron a una puerta, con una llave entró, prendió la luz, y pudo observar que había una cama con un pequeño escritorio, un armario y una ventana encima de la cama. Él se sentó y le ofreció algo de pan que tenía en la mesa.
— Pronto amanecerá, dime ¿cómo te llamas? —dijo mientras se quitaba su abrigo.
— No lo sé...
— Bueno, te llamaré Luz, tendrás que quedarte aquí unos días. Me llamo Demian —se quitó sus botas y las puso en el armario— puedes dormir en la cama, yo dormiré en el piso.
Enseguida sacó una manta que coloco en el suelo, ella se acostó en la cama, y Demián apagó las luces, ella podía observar a través de la ventana como una estrellaba brillaba en el cielo.


Habían pasado unas semanas, Demián salía todas las mañanas a cumplir sus labores, y ella se quedaba en el cuarto. Una vez le trajo un uniforme de una cocinera que trabaja en la base, entonces ella salía fingiendo que trabaja ahí, después regresaba al cuarto y esperaba que Demian llegará, podían pasar días sin que lo viera. Pero Luz sabía que algo raro estaba pasando. Cada día lo extrañaba más, cada día lo conocía más. Demian solía quedarse hasta tarde estudiando un libro de Alquimia. Ella se quedaba en la cama dibujando en una libreta que le había regalado. A veces incluso los dibujaba juntos. Él le decía que pronto hallaría una forma de que se pudiera ir, le hablaba de un pueblo que estaba cruzando el bosque y le decía que cuando llegará podría ser libre. Él no solía hablar mucho de sí mismo, pero cuando lo hacía sólo decía que estaba solo. Casi no lo veía sonreír. Algunas veces cuando ella trabaja sirviendo en la cocina, veía como las chicas se le acercaban y él se mostraba frío.  Sus compañeras le decían que era el soldado más apuesto de toda la base y que dejará de mirarlo.
Demian siempre dormía en el suelo, y ella en la cama. Él decía que así estaba bien. Una vez salió a recolectar madera para la cocina y encontró una rosa, pensó que era muy bella, así que cuando Demian llegó se la dio. Él la ignoro y siguió leyendo. Luz no sabía porque pero empezó a llorar.
Los días seguían pasando, pero Luz sentía que pronto lo perdería.


— Eh, Demian, ¿te gusta mirar la  luna? — dijo mientras estaba en la cama viendo a través de la ventana.
— Es hermosa, pero es una pérdida de tiempo — respondió mientras continuaba su lectura.
Ese día había mucho silencio, casi un tercio de los soldados se habían ido en una misión de exploración.
— ¿De qué trata tu libro? — preguntó Luz mientras lo veía — Nunca me has dejado mirarlo.
— Es un regalo de mi padre, con el tiempo podré ser un gran alquimista como lo fue él — dijo sin mirarla.
— ¿Cuándo me vaya te volveré a ver? — dijo Luz pensando en el día en que se tendría que ir.
— No lo creo, yo soy un soldado y es probable que me transfieran, de todos modos no importa — respondió.
Él se quedo pensando, y cerró su libro. Volteó la silla para mirarla. No sabía mucho de ella, pero parecía que estaba sola en el mundo, no sabía qué edad tenía pero podría ser de su edad.
— ¿Por qué estabas en esa cueva? — dijo intentando averiguar más.
— Mis padres  me dejaron ahí, dijeron que no saliera sin importar lo que escuchará, nos estaban persiguiendo, y los esperé, pero nunca volvieron — respondió pensativa.
— Lo más probable es que los hayan matado — dijo recordando que por esos días, asesinaba a todo aquel que se opusiera al imperio— ¿No tienes a nadie más?
— Bueno, te tengo a ti — dijo ella ruborizándose.                        
Él se quedo perplejo ante esa respuesta, a veces se cuestionaba si debió de haberla salvado, sin saber que responder se volteó y volvió a abrir el libro. No volvieron a hablar por esa noche.


El tiempo seguía pasando, cada vez Demián se incomodaba más con Luz. Es decir, la tenía que proteger a toda costa ¿no? Pero había cosas que no podía explicar, por ejemplo su enojo cuando un soldado le coqueteaba. Claro que él nunca lo mostraría.
También su forma de llamar su atención, cada vez hacía que se distrajera más, era desesperante, antes podía estar toda la noche estudiando y ahora, eventualmente charlaba con ella.  
En el trabajo tenía que estar más concentrado, cada vez los rumores de que se acercaba un ejército enemigo eran más notorios, sabía que si eso llegase a suceder podría ser la oportunidad de escapar de Luz, y eso, lo hacía ponerse triste.
Finalmente, se confirmo el próximo ataque del ejército enemigo, no había fecha, pero habían ordenado a todas las unidades no abandonar la base.



Luz estaba jugando con su peluche favorito que le habían regalado. Cuando vino Demian sonrió. A él se le había hecho un nudo en la garganta, le dijo lo más formal que pudo:
— Soldado, es hora que te vayas. En unas horas serán evacuados todos los civiles, con ellos podrás llegar a la ciudad y hacer tu vida. Fue un placer conocerte.
Luz se quedó en silencio, sabía que algún día esto pasaría, se levantó y se hecho en sus brazos. Estaba llorando, se quedaron así un tiempo en un silencio acusador. Él se dio cuenta que era tiempo de irse, le besó la mejilla y se fue. Cerró la puerta, y detrás de ella, por primera vez lloró.



Demian estaba en primera fila, se esperaba que el ataque fuese de noche, todos los civiles en la base se habían ido, y Luz con ellos. Para siempre.
Entonces vio una mancha que se acercaba, como una multitud. Iba a apresurarse a avisar a los demás cuando volteó estaba ella. Pero ¿cómo?
— Lo siento, no me pude ir... yo...te... quiero... y ... quiero estar a tu lado...
Se enojó, después de haberla cuidado tanto tiempo se había quedado como acto suicida, y a la vez, estaba sonriendo como idiota. Sabía que tenía poco tiempo, quizás una sola oportunidad. Tenía que hacer algo estúpido, sabía que era la manera de que saliera de ahí, pero antes le diría lo importante que era para él.
— Luz...
Ella lo miraba con curiosidad y algo de miedo.
— Este es el adiós, sé feliz en tu nueva vida, me hubiera gustado ser más dulce contigo, yo también te quiero.
Ella sonrió, él saltó directamente hacía el ejército enemigo. Sabía que lo matarían y ...
 Al siguiente día la batalla había terminado.
Después de varios años, se conservaba una lápida con el nombre de un soldado que había saltado a la batalla con una sola arma, y se había dado cuenta de la trampa que les habían tendido, el enemigo que se acercaba eran en realidad sus refuerzos, la fuerza enemiga había cambiado los mensajes para hacerlo parecer una advertencia, esperar que ellos se atacarán entre sí mismos y finalmente exterminarlos antes de que se dieran cuenta del error. Gracias al soldado, no hubo un gran daño y ganaron. Ese soldado fue condecorado y hecho un héroe, nunca se pudo saber porque había hecho esa acción.
Sin embargo, a ciertos kilómetros de la base, se encontró los restos de lo que parecía ser una joven, donde yacía florecían rosas que no se han encontrado en ningún otro lugar. 

En 5 años... yo

Tengo mis metas a corto plazo que estoy cumpliendo, había evitado pensar a futuro, porque eso significa enfrentarme a mí misma.

Cada vez que una persona me conoce, dice que tengo un gran potencial pero que me falta confiar en mí misma. Eso me hace sentir mal, yo quiero confiar en mí, es lo que más anhelo. Este puede ser atrevido, pero están son cosas que haré en cinco años.

- Habré viajado a otro país.
- Tendré una buena relación con una excelente persona.
- Estaré en proyectos que me interesen.
- Seré una persona más segura.
- Estudiaré una carrera que me motive y me haga sacar lo mejor de mí.
- Dominaré dos idiomas.

Yo sé que aún es muy vago, faltan muchas cosas, pero es la semilla. Una caminata de 10 km comenzó con un paso ¿no?



8 pasos para ser genial


La imagen me hace pensar mucho, todavía no tengo las respuestas, pero tengo un montón de preguntas...
¿Qué me apasiona realmente? ¿Qué trabajo me haría despertarme cada día feliz porque voy a ir a trabajar? ¿Qué puede ser tan importante para enfocarme? ¿Qué hará que nunca me rinda? 

Todavía no lo encuentro, pero confió en que lo hallaré. 

Frases, frases...

Me gustaría en 5 años tener una antología con muchas frases que me gusten, que pueda leer, y que me hagan sentir como lo hicieron cuando las leí por primera vez. Aquí está mi primera parte.


"Se me dio mucho. No tengo tiempo para pensar en aquello que me fue negado"
Helen Keller

"Sí tengo éxito o fracaso no será obra de nadie más que mía. Yo soy la fuerza, es mi decisión, mi responsabilidad, gane o pierda, sólo yo tengo la llave de mi destino." 
Elaine Maxell

"Sea lo que puedas hacer o soñar, puedes iniciarlo.La audacia tiene genialidad, poder y magia" 
Goethe
"Hoy es una nueva vida"

"La vida está en vivir en el tejido de cada día y cada hora"

Walden: "No conozco hecho más alentador que la incuestionable capacidad del hombre para elevar su vida mediante un empeño consciente... Si uno avanza confiadamente en la dirección de sus sueños y se afana por vivir la vida que se ha imaginado, triunfará en una forma que no cabe esperar en las horas corrientes"

Tengo 17 años

"Tengo 17 años y estoy loca"

Así comienza a hablar Clarisse de sí misma en Fahrenheit 451, la temperatura donde los libros arden.

No me había pasado que me sentía tan identificada con un personaje, suelo ver pocos personajes femeninos que no estén relacionados por lo increíblemente bellas que son y los sentimientos que le causan al hombre en cuestión, sino que ella se presenta como un personaje con vida propia, pensamientos propios.

 No, no tuvo un romance, y apareció en pocos capítulos, y aún así se ha convertido en uno de mis personajes favoritos.

"Mi tío dice que ambas cosas van siempre juntas. Cuando la gente te pregunta la edad, contesta siempre: diecisiete años y loca"

Yo también tengo 17 años, y también estoy loca.

domingo, 19 de agosto de 2012

Bienvenidos.

No sé porque siempre he querido crear un blog, y lo he intentando pero había fracasado. Pero ahora es un nuevo día y una nueva vida. El espacio será usado para compartir mis pensamientos que pueden ser absurdos pero siempre míos.

Muchas gracias por estar aquí.