sábado, 15 de septiembre de 2012

Un final es un nuevo comienzo

Esta historia estará en el presente, pasado y futuro. Quizá parezca algo desordenada, lo siento. Gracias por leer.

A veces suelo ser muy callada, pero es que cada vez que intenté hablar en casa, siempre me callaban, decían que era muy estúpido o qué iba a hacer a enojar a alguien. Con el tiempo me volví más silenciosa. A pesar de que tenía muchas cosas que decir.
Un día mientras me estaban regañando como usualmente pasa, dije que no había comida, pero me callaron y dijeron que si lo escuchaba mi padre, se enfadaría.
Recuerdo que cuando estaba en primaria, me sentaba a solas viendo como los demás jugaban, quería jugar con ellos, pero ¿cómo se supone que lo haría? ¿cómo es que algo tan natural es algo tan difícil para mí?
¿Qué piensas de esto?

La chica se quedo esperando alguna respuesta, pero una pared no podía responderle. Era medianoche y no había luz en su habitación. Durante los últimos minutos había llorado, ya habían sido dos veces esta semana, cuando se cansaba le comenzaba a hablar a la pared. Se sentía demasiado sola y quería compartir sus sentimientos con alguien. Pero no había una persona a la cual podría ir a llorarle y decirle lo infeliz que se sentía.

Hace cinco años
He estado pensando, hay mucha gente triste, sé que sólo tengo doce, pero quiero saber si puedo curar a un corazón roto, quizá yo pueda ayudar a alguien. Eso sería genial.

Hace cuatro años
- ¿Me dejarías estar tu lado? Prometo ser un caballero y protegerte, siempre.
No sabía que responder, me sorprendí bastante, pero tímidamente dije que sí, no sabía que esperar o que pasaría, y tenía mucho miedo...

Hace tres años
- ¿A qué te refieres con qué te vas? No te vayas, por favor...
- Es mejor que borres todos los recuerdos, será menos doloroso.
Y con un adiós, se fue. No sabía que sentir, pero las lágrimas comenzaron a correr por mis ojos, nunca me había dolido el corazón. Irónicamente, comenzó a llover y en ese momento un gran rayo iluminó mi habitación. Corrí a bañarme, pero sólo para poder llorar tranquilamente.

Hace dos años
Me quedé a algo de la escuela y cuando salí, estaba él. No sé qué paso, pero después de unos días comenzamos a salir, no me había sentido tan feliz.

Hace tres meses
 La verdad.. es que.. te sigo queriendo y quiero volver. No, no puedo decírselo, bueno, sí, se lo diré. ¿Qué puede ser lo peor que puede pasar?
Eh, bueno, veré si está conectado...
Ah, está saliendo con alguien, bueno, está bien, todo estará bien...

La chica regresó de sus recuerdos. Por su ventana observó la luna, estaba igual de hermosa que siempre la veía. Mañana tenía que levantarse temprano, poco a poco se iban quedando dormida, sin embargo, un último recuerdo llegó.

Hace tres años y cinco meses
- Oye.. tengo algo importante que decirte.
- ¿Sí?
Nunca lo había dicho antes, le temblaban las rodillas, no se sentía capaz de decirlo, pero necesitaba sacarlo. Sentía que no existía espacio ni tiempo, sólo existían ellos.
- Te amo...
- Yo también te amo, muñequita.
Sintió que todo estaba bien, se sentía tan feliz con ser ella misma.

Se había despertado cansada. No había descansado lo suficiente la noche anterior, estaba en el laboratorio supuestamente haciendo un experimento, pero su mente volaba. Estaba demasiado triste recordando a su ex novio, y aunque no quería decirlo, también a su primer amor. Salió de la clase al final, y para su sorpresa, lo vio, sólo era un chico, pero su corazón comenzó a latir.
Y recordó la frase que había escuchado.

"Cada historia tiene un final, pero en la vida, un final significa un nuevo comienzo"

sábado, 8 de septiembre de 2012

Cuando una relación termina...


"Esta es una oportunidad para crecer espiritualmente. Uno no crece si todo es perfecto. Pero el sufrimiento es un regalo si tiene una finalidad"
Elisabeth Kübler Ross
Shock.
— ¿Estás bien? — preguntó un poco preocupado.
— Sí... — respondió.
Habían tocado la campana, así que tenían que volver a clases. Él se fue un poco apenado, ella se quedo sentada, no sabía cómo debía sentirse,  de hecho, quería pensar que era una broma. Pensó en que sólo había sido una confusión  y que después hablaría con él. No lo podía estar diciendo en serio. No.

Negación
Todo estaba bien, la charla que tuvieron fue malentendida. No le podía pasar, los últimos meses habían sido tan felices. Él no permitiría que una estupidez arruinará su futuro, es decir, algún día ellos definitivamente se casarían, por lo tanto esto quedaría en el olvido.
Tarde o temprano, él pensaría las cosas y todo volvería ser como antes, no, sería mucho mejor.
Sí, lo había visto con la chica por la cual empezaron las discusiones, pero eso no importaba, le había dicho que sólo eran amigos. Dolía un poco cuando los veía abrazados, pero sabía que él la no la quería como la quería a ella. Sabía que él todavía la amaba.
— ¿Quieres salir después? — preguntó con una sonrisa.
— No puedo, quedé con ella, vamos a estudiar... — dijo sin tomarle importancia.
No pudo seguir escuchando, se había ido, y su sonrisa se transformó en ...

Ira
— ¿Qué tiene ella que no tenga yo? — dijo furiosa a una de sus amigas.
Últimamente estaba más alterable de lo normal, y eso lo habían notado todas las personas cercanas a ella. Estaba más enojada de lo usual y la sonrisa que solía tener antes había desaparecido para dejar a una persona quejándose todo el día.
En ese momento no lo sabía, pero en su corazón había nacido el resentimiento y la envidia, cada día iban creciendo un poco más.
Ese día, había llegado a su casa. Entonces entró a la red social y vio que él había cambiado su estado, tenía una relación.

 Negociación
— Sí volvemos a estar juntos, prometo ser mejor  — estaba rezando — prometo no volver a tratar mal a nadie, cambiaré muchas cosas malas en mí, me esforzaré más en la escuela... pero por favor... que regresé.
No podía decirle a nadie lo que estaba pasando. Quería confiar en que si cumplía esas promesas, él volvería, necesitaba creer en eso. Todavía no era muy tarde...

Depresión
No lo había notado, pero había dejado de creer que volvería. Hacía mucho tiempo que habían terminado, pero todavía seguía llorando.
A pesar de los intentos de sus amigos y familiares por animarla, se sentía sola y vacía. No había palabras para describir lo que sentía. Le faltaba algo, quería pedirlo a gritos, pero eso no llegaba.
La sonrisa que tenía cuando lo conoció, las veces que rieron y fueron felices, todo eso parecía algo muy lejano. Ya no quería hablar de eso, pero cuando escuchaba una canción que lo recordaba, las lágrimas caían por su rostro. Quería saber si algún día podría salir de ese estado.

Aceptación
Ya había transcurrido un año desde que habían tenido esa charla, donde se sentía tan confundida. Habían pasado muchas cosas, algunos chicos se le acercaron pero ella los rechazó porque sabía que lo seguía queriendo. Pero con el tiempo, se empezó a cuestionar si realmente sentía algo por él.
Se habían convertido en amigos, a pesar de que al principio fue difícil, empezó a dejar de desear querer estar con él. Ella se estaba hartando de estar triste todo el día, y los últimos meses había descubierto muchas cosas acerca de sí misma. Había salido más con sus amigos y dejar de sentirse inferior. Existía gente que la quería y creía en ella, entonces comenzó a cuestionarse porque no verse de esa manera.
Cada vez era más fuerte el deseo de ser feliz. El golpe había sido terrible para ella, pero sirvió para sacar una fuerza que no habría tenido si no lo hubiera experimentado. Ahora se sentía feliz con ser ella misma.
Había dejado de luchar contra las circunstancias, de querer cambiar su entorno. Y lentamente, su sonrisa volvió a aparecer.

"No es que la vida sea corta; es que a veces no descubrimos hasta muy tarde lo que realmente importa"
Elisabeth Kübler Ross

sábado, 1 de septiembre de 2012

El centro de mi vida

¿Qué es el centro de mi vida?

Pues hace unos días no sabría que responder. Por mi vida he pasado muchas etapas, podría decir que cuando tenía como diez o doce, quizá el centro de mi vida era la televisión. No había otra cosa que más disfrutaba que entretenerme viendo a mis personajes vivir sus propias vidas. Recuerdo lo triste que me sentí cuando quitaron la televisión de mi habitación.

Luego me centré en personas, pero éstas se fueron. Después de un tiempo me quedé sola y me centré en mí misma. Y así, podría seguir, centrando mi vida en personas y en mí, o en otras cosas.

Pero necesito algo que sea eterno, algo en que pueda creer. Que cuando este a punto de rendirme, ese centro en mi vida sea lo suficiente fuerte para no permitir que renuncié a mis sueños y deje ir oportunidades como lo he estado haciendo últimamente.

Aunque suene un poco raro, centraré mi vida en principios. Voy a creer firmemente en ellos. En este mundo, reina un caeos tremendo. Pero voy a creer, creeré que la vida es como una granja, donde todo lo que sembramos lo cosecharemos. Voy a creer que si puedo soñarlo significa que puedo lograrlo. Voy a creer que de los errores que he cometido, puedo aprender. Que por todas esas personas que tienen una triste historia, voy a creer que puedo ayudarles.

Confiaré en que, al final, cuando terminen mis años, lo único que me llevaré serán mis momentos felices. Confiaré en que todo el dolor que he causado y sobre todo, a mí misma, será perdonado. Confiaré en me encontrará alguien que decida amarme y que podremos ser uno. Voy a confiar en que le podré dar a mi vida el significado que he estado buscando.

Voy a aferrarme a los ideales que tuvieron las personas que admiro, aquellas personas que hicieron que la vida fuera un poco más dulce. Y sé que será como si todos ellos estuviesen a mi lado, porque lo que es más importante para nosotros fueron y serán nuestros principios.