Esta historia estará en el presente, pasado y futuro. Quizá
parezca algo desordenada, lo siento. Gracias por leer.
A veces suelo ser muy callada, pero es que cada vez que intenté hablar
en casa, siempre me callaban, decían que era muy estúpido o qué iba a hacer a
enojar a alguien. Con el tiempo me volví más silenciosa. A pesar de que tenía
muchas cosas que decir.
Un día mientras me estaban regañando como usualmente pasa, dije que no
había comida, pero me callaron y dijeron que si lo escuchaba mi padre, se
enfadaría.
Recuerdo que cuando estaba en primaria, me sentaba a solas viendo como
los demás jugaban, quería jugar con ellos, pero ¿cómo se supone que lo haría?
¿cómo es que algo tan natural es algo tan difícil para mí?
¿Qué piensas de esto?
La chica se quedo esperando
alguna respuesta, pero una pared no podía responderle. Era medianoche y no
había luz en su habitación. Durante los últimos minutos había llorado, ya
habían sido dos veces esta semana, cuando se cansaba le comenzaba a hablar a la
pared. Se sentía demasiado sola y quería compartir sus sentimientos con
alguien. Pero no había una persona a la cual podría ir a llorarle y decirle lo
infeliz que se sentía.
Hace cinco años
He estado pensando, hay mucha gente triste, sé que sólo tengo doce,
pero quiero saber si puedo curar a un corazón roto, quizá yo pueda ayudar a
alguien. Eso sería genial.
Hace cuatro años
- ¿Me dejarías estar tu lado? Prometo ser un caballero y protegerte,
siempre.
No sabía que responder, me sorprendí bastante, pero tímidamente dije
que sí, no sabía que esperar o que pasaría, y tenía mucho miedo...
Hace tres años
- ¿A qué te refieres con qué te vas? No te vayas, por favor...
- Es mejor que borres todos los recuerdos, será menos doloroso.
Y con un adiós, se fue. No sabía que sentir, pero las lágrimas
comenzaron a correr por mis ojos, nunca me había dolido el corazón.
Irónicamente, comenzó a llover y en ese momento un gran rayo iluminó mi
habitación. Corrí a bañarme, pero sólo para poder llorar tranquilamente.
Hace dos años
Me quedé a algo de la escuela y cuando salí, estaba él. No sé qué paso,
pero después de unos días comenzamos a salir, no me había sentido tan feliz.
Hace tres meses
La verdad.. es que.. te sigo
queriendo y quiero volver. No, no puedo decírselo, bueno, sí, se lo diré. ¿Qué
puede ser lo peor que puede pasar?
Eh, bueno, veré si está conectado...
Ah, está saliendo con alguien, bueno, está bien, todo estará bien...
La chica regresó de sus
recuerdos. Por su ventana observó la luna, estaba igual de hermosa que siempre
la veía. Mañana tenía que levantarse temprano, poco a poco se iban quedando
dormida, sin embargo, un último recuerdo llegó.
Hace tres años y cinco meses
- Oye.. tengo algo importante que decirte.
- ¿Sí?
Nunca lo había dicho antes, le temblaban las rodillas, no se sentía
capaz de decirlo, pero necesitaba sacarlo. Sentía que no existía espacio ni
tiempo, sólo existían ellos.
- Te amo...
- Yo también te amo, muñequita.
Sintió que todo estaba bien, se sentía tan feliz con ser ella misma.
Se había despertado cansada. No
había descansado lo suficiente la noche anterior, estaba en el laboratorio
supuestamente haciendo un experimento, pero su mente volaba. Estaba demasiado
triste recordando a su ex novio, y aunque no quería decirlo, también a su
primer amor. Salió de la clase al final, y para su sorpresa, lo vio, sólo era
un chico, pero su corazón comenzó a latir.
Y recordó la frase que había
escuchado.
"Cada historia tiene un final, pero en la vida, un final significa un nuevo comienzo"